
El Colegio de Veterinarios de Málaga reivindica, con motivo de esta efeméride, el papel esencial de la profesión en la salud pública, la seguridad alimentaria, el bienestar animal y la prevención de enfermedades
El Ilustre Colegio Oficial de Veterinarios de Málaga se suma este sábado, 25 de abril, a la celebración del Día Mundial del Veterinario, una efeméride destinada a reconocer la labor vital que estos profesionales desempeñan en beneficio de la sociedad, de los animales y del medio ambiente.
Bajo el lema internacional de este año, “Veterinarios: guardianes de la alimentación y la salud”, la institución colegial malagueña quiere poner en valor una profesión imprescindible, que en muchas ocasiones permanece poco visible para la ciudadanía, pero que está tan presente en aspectos fundamentales de la vida diaria, desde la clínica de pequeños animales hasta la inspección alimentaria, la sanidad ganadera, la investigación, la prevención de zoonosis, el control de enfermedades emergentes, la vigilancia epidemiológica y la protección del bienestar animal.
El presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga, Juan Antonio de Luque Ibáñez, subraya que “la sociedad suele identificar al veterinario con el cuidado de perros, gatos y otros animales de compañía, una labor esencial, pero nuestra profesión abarca mucho más. Los veterinarios somos sanitarios y trabajamos cada día para proteger la salud pública, garantizar alimentos seguros y velar por el bienestar animal”.

José Luis Peñate y Juan Antonio de Luque acudieron al programa Más de Uno Málaga con motivo del Día Mundial del Veterinario
En este sentido, desde el Colegio se recuerda que el concepto One Health —Una Sola Salud— demuestra que la salud humana, la salud animal y la salud ambiental están estrechamente conectadas. La prevención y detección temprana de enfermedades de origen animal, el control sanitario de los alimentos de origen animal y la vigilancia de los sistemas productivos son algunos de los campos en los que la veterinaria desempeña un papel estratégico.
La institución colegial destaca además la labor diaria de los profesionales malagueños en clínicas, explotaciones ganaderas, mataderos, laboratorios, administraciones públicas, docencia, investigación, seguridad alimentaria y protección animal. “Allí donde hay salud animal, alimentos seguros o bienestar animal, hay un veterinario trabajando”, señala De Luque.
Con motivo de esta conmemoración, el Colegio de Veterinarios de Málaga anima a la ciudadanía a reconocer la dimensión sanitaria, social y económica de la profesión veterinaria, especialmente en un contexto en el que los retos globales —enfermedades emergentes, seguridad alimentaria, sostenibilidad y bienestar animal— requieren profesionales preparados, independientes y con capacidad de respuesta.
“El Día Mundial del Veterinario es una oportunidad para agradecer a todos los compañeros su compromiso diario, pero también para recordar a las administraciones y a la sociedad que invertir en veterinaria es invertir en salud pública, en seguridad alimentaria y en futuro”, concluye el presidente del Colegio.
