
La Organización Colegial Veterinaria Española (OCV) ha informado del paso significativo en la apertura del trámite de audiencia e información públicas del proyecto de modificación del Real Decreto 666/2023, por el que se regula la distribución, prescripción, dispensación y uso de medicamentos veterinarios
Este paso supone un primer avance altamente demandado por la profesión veterinaria.

El texto podrá recibir alegaciones desde el 30 de enero hasta el 19 de febrero y el Colegio de Veterinarios de Málaga participará activamente proponiendo cambios en un texto que continúa sin recoger algunas de las demandas de la profesión.
Desde la entrada en vigor del Real Decreto toda la profesión veterinaria ha trasladado de manera reiterada a la administración la necesidad de introducir modificaciones que permitan garantizar el adecuado ejercicio clínico de la veterinaria, proteger la salud pública y el bienestar animal, así como a dotar de seguridad jurídica a los profesionales.
“Se trata de un primer paso que acogemos con esperanza y que hemos conseguido toda la profesión veterinaria unida fruto de las continuas reivindicaciones, pero que aún necesita mejorar” ha explicado el Juan Antonio de Luque, presidente del Colegio de Veterinarios de Málaga.

Qué cambia en el nuevo texto sometido al trámite de audiencia e información públicas
Sobre la prescripción, el texto propuesto incluye una de las reivindicaciones históricas para la profesión veterinaria como es la libertad de prescripción según el criterio clínico. Por otra parte, se permite la cesión de medicamentos a fin de completar el tratamiento prescrito durante el acto clínico para animales de compañía. Sin embargo, no se incluye a los animales de producción, estableciéndose una diferencia de trato no justificada en modo alguno.
Esta medida representa un avance determinante para la profesión, pero con su aplicación parcial pone en peligro el estado sanitario y bienestar de algunos animales, la salud pública y la seguridad alimentaria al restringir injustificadamente el tratamiento a un grupo concreto de animales, los de producción, sin criterio veterinario ni clínico, alejando la realidad de los veterinarios españoles de otros sistemas europeos de referencia.
Por último, se facilita la prescripción de antimicrobianos de acuerdo con los protocolos de tratamientos aprobados en el seno del Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN), la justificación de la prescripción con fines metafilácticos o la posibilidad de utilización de medicamentos sobrantes en animales de producción bajo prescripción veterinaria también quedan reflejados en el borrador del texto, contribuyendo a una práctica más racional y eficiente.
Qué se mantiene pese a la posición contraria de la profesión
El sistema de PRESVET se simplifica ligeramente, manteniendo la mayoría de los requerimientos a diferencia del resto de países europeos y duplicando la carga burocrática de los profesionales. En este sentido la OCVE recuerda que, pese a estar totalmente comprometidos con las políticas de lucha frente a las resistencias a los antibióticos, los datos de dispensación, que ya son recogidos a través del sistema ESUAVet, reflejan mejor el uso de antimicrobianos que los de prescripción y son, por tanto, más útiles en el seno de las políticas sanitarias frente a esta problemática.
Esta regulación debe permitir a los profesionales ejercer con seguridad jurídica y rigor científico, en condiciones equiparables a las de otros países de nuestro entorno y garantizar la labor facultativa del veterinario al servicio de la sociedad, de acuerdo con el mandato de la Asamblea General de Presidentes del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España y recogiendo el sentir del conjunto del sector veterinario.
